Jesús, solución del Padre
“Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos el ser hijos por adopción” Gálatas 4, 4
Dios, movido de amor, y en su gran deseo de salvar al hombre, envía a su Hijo único, para que, a través del sufrimiento y de la muerte en cruz, asumiera la deuda que nos tocaba pagar, y se cancelara la cuenta que quedaron debiendo nuestros primeros padres en el paraíso. ¡Qué muestra más grande de amor! Con toda razón dice la Sagrada Escritura: “Nadie tiene amor más grande, que el que da la vida por los amigos”


